ESTÉ ATENTO
¿Discriminación?

Periodista y director de información de grupo ACIR
¿Has tenido la desgracia de hacer una operación bancaria en la sucursal que no frecuentas? Si ha sido así, seguramente compartirás mi suplicio, sobre todo en BBVA Bancomer, al tener que realizar una transacción urgente y estar alejado de Internet.
Si por descuido llegaste a ello, sufriste de discriminación, ya que hoy día en las sucursales bancarias, particularmente de Banamex y BBVA Bancomer, con el fin de agilizar la atención y brindar mejor servicio se ha eliminado la unifila, las ventanillas se dividieron para designar al usuario común y corriente, al cliente y al cliente preferente.
Cuando entras a un “banco”, regularmente a cambiar un cheque, pagar la mensualidad de la tarjeta de crédito, préstamos o simplemente servicios, te formas donde corresponde. Claro, a menos que se trate del cliente preferente, que, por cierto, esas ventanillas por lo general están vacías. Además, la fila de empresas, dependiendo de la hora y el día, también casi siempre está sin gente.
Al entrar a Banamex siempre te recibe una chica o chico bien vestidito y pregunta sobre el tipo de operación que deseas realizar, es cuando te da un boleto para esperar el turno en la ventanilla correspondiente, y si hay mucha gente no es tan malo, porque hay sillas en que te puedes sentar, sin cansarte.
En el caso de BBVA Bancomer no hay sillas ni personal capacitado para enviarte a la fila que te corresponda, tienes que formarte donde consideres que es la mejor. Pero aquí es donde me pregunto ¿esta manera de dividir y clasificar a los usuarios de bancos no es discriminatoria? Entonces me respondo: ¡claro que no!, porque ante los ojos de los banqueros y de las reglas de los intereses todos somos iguales.
Por ejemplo, hay servicios que ofrece HSBC en los que, por guardar tu dinero, te cobra 80 pesos al mes y nadie tiene la excepción. En tarjeta de crédito, BBVA Bancomer cobra una tasa anual de 20.64%, y Banamex, en el estado de cuenta, señala que la tasa personal anualizada es de 40.51 por ciento.
¿Ya ves cómo todos somos iguales? Sobre todo para pagar lo que gastamos a través del plástico. Entonces qué: ¿es discriminación o no?
|